"Habitaré en la casa del Señor por años sin termino"...Salmo 22
REFLEXION AL EVANGELIO DE HOY
Miércoles 1 de Diciembre del 2021
Jesús es la respuesta. En el relato evangélico se pone de relieve esta dimensión tan necesaria como vital para la humanidad. Aquí aparece la imagen de un Dios anfitrión que prepara el banquete para todos y que enjuga las lágrimas de cada uno: la misericordia de Jesús (“me da lástima esta gente”) es la respuesta de Dios a la realidad de nuestra historia humana.
Estamos en Adviento, tiempo que nos prepara para vivir el encuentro con Jesús el Hijo de Dios, que viene a nosotros para invitarnos al gran banquete del Reino. ¡¡¡Estamos en un tiempo de Esperanza!!!
El Evangelio de hoy tomado de Mt 15, 29-37, nos presenta a Jesús caminando junto al mar de Galilea y subiendo al monte se sentó. Al verlo la multitud que le seguía, se les acercaban trayéndoles, ciegos, mudos, lisiados y muchos enfermos y se los ponían a sus pies y Él, los curaba. Entonces, llamando a los discípulos les dijo: "Siento compasión de la gente, porque hace ya tres días que permanecen conmigo y no tienen que comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino" Los discípulos le dijeron:"¿De dónde vamos a sacar en un despoblado panes suficientes para saciar a tanta gente?". Jesús les dijo: "¿Cuántos panes tenéis?". Ellos contestaron: "Siete y algunos peces" Él mandó a la gente que se sentara en el suelo. "Tomó los siete panes y los peces, pronunció la acción de gracias, los partió y los fue dando a los discípulos, y los discípulos a la gente". Comieron todos hasta saciarse y recogieron las sobras: siete canastos llenos. Mt 15, 29-37.
Como lo podemos percibir en este Evangelio Jesús se presenta amoroso y lleno de compasión ante el dolor y las necesidades y se siente capaz de multiplicar sus dones para llenarnos de las fuerzas necesarias a fin de que no desfallezcamos un solo momento en nuestros propósitos.
Él hoy nos regala una gran enseñanza: Cuando los sufrimientos nos apremian y estemos frente a las personas que sufren, veamos en ellos el reflejo de Dios, porque allí está resplandeciente su presencia. Él quiere sensibilizarnos para que tú y yo demos todo lo que tenemos para aliviarles los sufrimientos y pesares sintiendo así, la misma compasión que vivió Jesús por la multitud.
Él como lo dice el Evangelio curó a muchos enfermos, pero, no fue a todos; porque, en ese lugar, también habían muchos incrédulos y envidiosos que hacían parte de las filas de los poderosos. A ellos les faltó fe y humildad para atreverse a caminar y llegar hasta Él para lograr liberarse de sus ataduras.
Que este tiempo que vivimos, el Adviento, nos ayude a conmovernos para sentir los mismos sentimientos de Jesús y como Él, nos sensibilicemos por los que sufren el olvido de los gobernantes y están necesitando un poco de amor y de la misericordia de Dios .
“Hazme, Señor, con capacidad de compasión, para que cuantos se encuentren conmigo, te descubran como el Dios compasivo”.