"Ojalá escuchen hoy la voz del Señor"...Salmo 94.
REFLEXION AL EVANGELIO DE HOY
Jueves 27 de Marzo del 2025
En el Evangelio de hoy tomado de Lc 11, 14-23 vemos que muchos de sus adversarios negaban la realidad del milagro que Jesús había realizado delante de ellos: La expulsión de un demonio mudo y le cuestionan porque afirman que ello lo hacía con el poder de Belzebul o Satanás.
Así nos lo narra el texto del Evangelio: "Jesús estaba expulsando un demonio que era mudo; sucedió que, cuando salió el demonio, rompió a hablar el mudo, y las gentes se admiraron. Pero algunos de ellos dijeron: "Por Belzebul, Príncipe de los demonios, expulsa los demonios". Otros, para ponerle a prueba, le pedían una señal del cielo. Pero Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: "Todo reino dividido contra sí mismo queda asolado, y casa contra casa, cae. Si, pues, también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿Cómo va a subsistir su reino?.. porque decís que yo expulso los demonios por Belzebul. Si yo expulso los demonios por Belzebul, ¿por quién los expulsan vuestros hijos? Por eso, ellos serán vuestros jueces. Pero si por el dedo de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios. Lc 11, 14-20.
Como lo hemos leído en varios Evangelios, muchos nos dejan muy claro que una de las acciones que Jesús realizo con frecuencia fue la expulsión de demonios. En algunos casos se trataba de enfermedades puramente físicas, como es el caso del joven epiléptico, al que Jesús cura tras bajar del monte en el que se transfiguró, ante tres de sus discípulos. En otros casos eran enfermedades psíquicas como, por ejemplo, la depresión, la obsesión o la adicción”. En cualquier caso, la persona necesita ser liberada de algo que la tiene presa. El espíritu del mal tiene mucha fuerza para retener a las personas en su reino.
Como lo percibimos en este texto de hoy, una vez más Jesús muestra su poder frente al mal. En esta ocasión, expulsa de un hombre un demonio mudo que le impedía manifestar sus necesidades, faltas y creencias. Le oprimía el silencio.
Jesús ante los cuestionamientos que le hacían, rompe su silencio y para reafirmar su posición como Enviado por Dios, les dice: " El Reino de Dios no puede ser dividido".
Hermanos, así hoy esta mudez la notamos en nuestras familias, trabajos y en la sociedad. Nos estamos acostumbrando a guardar silencio frente a las barbaridades que cometen muchos gobernantes o nosotros mismos en los lugares donde nos encontramos. Si, siempre estamos enfrentando luchas entre el bien y el mal. Por ello es necesario que en esta Cuaresma nos interesemos en fortalecer nuestra fe para que podamos ser instrumentos de la Luz en todas partes donde nos encontremos.
Señor, en el camino de fe las tentaciones vuelven siempre, el mal espíritu no se cansa nunca. Tú tienes poder sobre todas las creaturas, concédenos la gracia de valorar y proteger nuestra vida frente a los males y las tentaciones para que nunca perdamos la paz.